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04 de Mayo de 2026 | Categoría: Actualidad
La instalación, que ha requerido una inversión superior a 130 millones de euros, tendrá capacidad para producir 200.000 toneladas anuales de combustibles renovables a partir de aceite de cocina usado y residuos agroalimentarios. El proyecto supone la transformación de una antigua unidad de destilación de crudo, utilizada hasta ahora para elaborar combustibles tradicionales, en una planta capaz de procesar residuos y convertirlos en combustibles renovables.
Según la compañía, estos productos permitirán reducir 700.000 toneladas de CO2 al año frente a los combustibles de origen mineral a los que sustituyen. Además, pueden utilizarse en los motores actuales de coches, camiones y barcos sin necesidad de modificaciones.
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