Repsol ha cerrado con éxito una emisión de bonos híbridos por un importe total de 750 millones de euros, en una operación que registró un alto interés por los inversores con una demanda de casi 2.000 millones de euros, indicaron a Europa Press en fuentes financieras.

En concreto, la emisión se ha cerrado con un cupón fijo anual del 2,5% los primeros seis años para los títulos. Los bonos emitidos son de deuda perpetua, que podrán ser recomprados por la compañía en un plazo de seis años (2027).

Esta emisión permitirá a Repsol, que ha aprovechado así la ventana de oportunidad por las buenas condiciones actuales existentes en el mercado, fortalecer aún más su sólido balance.

De hecho, la empresa dirigida por Josu Jon Imaz reforzó ya en 2020 su posición financiera mediante cinco emisiones de bonos por un total de 3.850 millones de euros, de los que 1.500 millones correspondieron a bonos perpetuos subordinados, que fortalecen el patrimonio del grupo, además de su liquidez.

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