Los tres grupos parlamentarios más a la derecha de la Cámara (Junts per Catalunya, Partido Popular y Vox) han vuelto a reeditar el frente que ya tumbó (el pasado mes de enero) el coloquialmente conocido como decreto del escudo social. Lo tumbaron entonces, el Gobierno lo reelaboró (con algún matiz), volvió a aprobar el susodicho Escudo Social en formato RDL (Real Decreto-ley 2/2026), ayer llegó al Congreso para su convalidación y/o derogación y el frente PP-Vox-Junts ayer volvió a tumbarlo. Volvió a decir que no (hasta 177 veces). El resultado directo de esa negativa es que ya no se prorrogan hasta el 31 de diciembre de 2026 los descuentos del bono social aplicables a los consumidores domésticos de energía eléctrica (el descuento correspondiente al consumidor vulnerable era del 42,5%, y, en el caso del consumidor vulnerable severo, el descuento era del 57,5%). Ya no se garantiza el suministro de agua y energía a consumidores vulnerables (las compañías podrán pues cortar ese suministro). Ya no se podrá deducir el 15% del valor de adquisición de un vehículo eléctrico nuevo. Y ya no se amplían los incentivos fiscales referidos a las "inversiones efectuadas en instalaciones destinadas al autoconsumo de energía eléctrica, así como a aquellas instalaciones para uso térmico de consumo propio, siempre que utilizasen energía procedente de fuentes renovables y sustituyesen instalaciones que consumiesen energía procedente de fuentes no renovables fósiles".

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