La alianza se dirige a sectores como la química, el papel y cartón o la alimentación y bebidas. Combinará las capacidades de Enso para desarrollar, financiar, construir y operar infraestructuras de bioenergía con la actividad de Moeve en suministro energético y comercialización de combustibles renovables.

Además de la sustitución de combustibles en los procesos térmicos, el acuerdo contempla convertir instalaciones de biogás en plantas de biometano y explorar la producción de combustibles sintéticos renovables. Para estos últimos, las empresas estudiarán el aprovechamiento del dióxido de carbono (CO2) biogénico generado en las instalaciones de bioenergía, cuya captura permitiría utilizarlo como materia prima.

Moeve podrá actuar como potencial comprador de los combustibles renovables producidos. Enso aportará su experiencia en generación con biomasa y captura de carbono biogénico, una integración tecnológica que ya aplica en su planta bioeléctrica de Garray, en Soria, donde dispone de un sistema de captura y valorización de CO2 de origen renovable para uso alimentario.

"La industria necesita soluciones que le permitan avanzar en su descarbonización aumentando su competitividad", ha señalado Elías Hernández, consejero delegado de Enso. Según el directivo, la colaboración permitirá combinar la capacidad de su compañía para invertir, construir y operar infraestructuras de bioenergía con el alcance comercial de Moeve.

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