El canciller alemán, Friedrich Merz, ha convertido la prohibición europea de vender coches nuevos con motor de combustión a partir de 2035 en uno de sus principales frentes políticos. En las últimas semanas ha reiterado que hará "todo lo posible" para evitar que ese año se produzca "un corte en seco" para los vehículos con emisiones, y que la normativa debe ser "más flexible" con las distintas tecnologías.

Puede leer la noticia completa en HÍBRIDOS Y ELÉCTRICOS