El tejido de posventa de la automoción española se enfrenta a un nuevo proceso de transformación operativa con la entrada en vigor de VeriFactu, el sistema obligatorio de facturación electrónica que la Agencia Tributaria implantará a partir del 1 de enero de 2026, una nueva normativa que afectará de forma directa a más de 30.000 talleres, concesionarios y compraventas en toda España, muchos de los cuales operan todavía con sistemas manuales o entornos digitales poco integrados.

La medida, según explica la empresa de soluciones digitales de gestión TeamSystem, se enmarca en la estrategia de digitalización y control fiscal del Ministerio de Hacienda, que obligará a implantar herramientas compatibles con los «estándares de seguridad, trazabilidad y almacenamiento definidos por la Administración».

Puede leer la noticia completa en FLEET PEOPLE