Como ya indicamos a finales del mes pasado, en la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) seguimos con gran preocupación lo que está sucediendo en Ucrania y hacemos un esfuerzo especial para analizar cómo puede repercutir en nuestro país en los mercados energéticos. Desde el primer momento informamos que el suministro está garantizado, pues el crudo ruso solo fue el 4,6% de las importaciones en 2021.

Teniendo en cuenta el contexto actual, ¿por qué han aumentado tanto los precios de los carburantes?

Principalmente por dos motivos: tendencia alcista antes de la invasión y el miedo de los inversores.

El desajuste entre la oferta y la demanda ocasionado por la crisis sanitaria, los confinamientos domiciliarios y la drástica reducción de la movilidad en 2020, condujo en 2021 a una tendencia alcista de los precios de los carburantes, que en el último mes parecía romperse. Sin embargo, la invasión de Ucrania por Rusia en el mes de febrero disparó de nuevo los precios generando en el mercado en una alta volatilidad. Estas fluctuaciones, no obstante, son anómalas y son resultado de una complicada coyuntura internacional que ha trasladado el miedo a los mercados y a los inversores.

La tendencia del barril de Brent, la gasolina y gasóleo en los mercados internacionales ya era ascendente durante 2021, fundamentalmente por una falta de oferta respecto a la demanda. Estos precios ya eran elevados y la invasión solo ha acelerado la tendencia y ha añadido más volatilidad.

Hacer predicciones sobre la evolución del mercado es muy difícil por la incertidumbre y la volatilidad a la que está sometido: lo más seguro es que esa predicción falle.

No obstante, son frecuentes las dudas acerca del traspaso al surtidor de esas fluctuaciones de mercado. Y actualmente, en un momento de encarecimiento energético, cada bajada en la cotización internacional del crudo se espera que se traslade inmediatamente al precio final del combustible. Por ello, es frecuente caer en el mito de los cohetes y las plumas, es decir, tener la percepción de que cuando la cotización internacional sube, el combustible lo hace también rápidamente, mientras que la bajada en la cotización internacional se traslada al surtidor más lentamente. Esto, sin embargo, no sucede así.

Puedes leer el boletón completo de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) a través de ESTE ENLACE.