El sector de las estaciones de servicio ha elevado la voz contra el Gobierno por la obligación de aplicar a partir de esta medianoche un descuento de 20 céntimos por litro, una rebaja que según denuncian lastra su liquidez y coloca a parte de las gasolineras al borde del concurso de acreedores.

«Caos» es la palabra que más repiten fuentes del sector consultadas por EFE, que hablan de una situación «muy complicada» debido sobre todo a que deberán adelantar de sus propios fondos el importe del descuento hasta que el mecanismo prometido por el Ejecutivo entre en funcionamiento para que reciban el dinero de la Agencia Tributaria.

Algunas asociaciones patronales han reclamado que el Ejecutivo dé marcha atrás y cuestionan la legalidad y los beneficios de esta medida dirigida a compensar la fuerte subida de los precios de los carburantes: desde que empezó la guerra de Ucrania el gasóleo se ha disparado un 25% y la gasolina se ha encarecido más de un 14%.

De momento, a falta sólo de horas para que entre en vigor el descuento, algunos autónomos y pymes dueños de gasolineras ya especulan sobre la posibilidad de un paro patronal como señal de protesta, y se espera incluso el cierre temporal de algunas estaciones por lo menos hasta que el Ejecutivo precise cuándo comenzarán a llegar los anticipos.

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