El Ejecutivo se ha comprometido con la Comisión Europea a igualar los impuestos especiales entre ambos carburantes. Esta medida, que ya planteó en el pasado, servirá para reducir un déficit excesivo y facilitar el cobro de parte de los fondos europeos Next Generation.

Según los cálculos llevados a cabo por expertos del sector, la medida planteada por el Ejecutivo supondría un incremento del precio del diésel de alrededor de 7 céntimos por litro, lo que supondría que el diferencial actual existente entre el gasóleo y la gasolina -alrededor de 5 céntimos de media- quedaría superado en detrimento del diésel.

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