La compañía informó que registró las cuantiosas pérdidas a pesar de conseguir el año pasado unos ingresos récord anuales de 187.300 millones, un 1 % más interanual. El deterioro del resultado contrasta con el crecimiento de la facturación y se explica por cargos extraordinarios ligados a la estrategia de vehículos eléctricos y reestructuraciones, que lastraron las cuentas del ejercicio.

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