La recuperación de la movilidad y la actividad económica durante el año 2021, tras un ejercicio 2020 con enormes restricciones para frenar la pandemia de la COVID, tuvo su reflejo en un importante aumento del consumo de carburantes en la Comunidad, aunque todavía está muy por debajo de los niveles prepandemia.

En concreto y según los datos recogidos por Ical de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), durante el 2021, se consumieron en Castilla y León, 1,91 millones de toneladas de carburantes, gasolina 95 y 98 y gasóleo A, lo que representan un importante aumento del 16,7 por ciento, en comparación con el dato de 2020. Sin embargo, esa cifra global supone todavía un 7,3 por ciento menos respecto a los 2,06 millones de toneladas que se sirvieron en 2019.

Por tipo de combustible, el más consumido siguió siendo en 2021 el diésel, con 1,62 millones de toneladas y una subida del 15,1 por ciento respecto al ejercicio anterior; mientras que se dispensaron 265.699,6 toneladas de gasolina 95 y 17.399,9 de 98, con crecimientos del 27,2 y 15 por ciento, respectivamente.

Sin embargo, en relación con el año 2019, el consumo de gasóleo A representó una reducción del 7,9%; mientras que en el caso de la gasolina 95 sufrió una merma del 2,8%; y en la de 98 octanos, del 10,1%, lo que revela que la pandemia siguió condicionando la actividad en el transporte el año pasado.

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