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12 de Diciembre de 2013 | Categoría:
Ocho años y medio de prisión con las agravantes de reincidencia y disfraz y la atenuante de drogadicción. Esta es la condena impuesta por el magistrado del Juzgado de lo Penal 3 de Vigo al vigués J.C.V.C. por asaltar en tres ocasiones la misma gasolinera de la Avenida de Madrid en Vigo en apenas una semana. Aunque el acusado manifestó en el juicio su inocencia y alegó que estaba enfermo y podría cometer los robos que se le imputaban porque "me quedo sin aire a la mínima", una empleada a la que intimidó con un cuchillo le reconoció por su prominente nariz.
La primera visita del peculiar cliente a la estación de servicio Shell de la viguesa Avenida de Madrid tuvo lugar el 9 de diciembre de 2012. Aquel día sustrajo gasolina que se llevó en diez garrafas de 25 litros en una furgoneta con la matrícula tapada. No pasó por caja y en su huida dejó un reguero de combustible que llegaba al Monte Alba en Beade.
Apenas dos días después, el 11 de diciembre, el ladrón regresó encapuchado y armado con un cuchillo jamonero y repitió un atraco similar el 15 de diciembre. En ambas ocasiones, tras intimidar a la empleada consiguió un botín de 1.625 euros.
La trabajadora, que estuvo presente en los tres robos, no dudó en identificarle en la sala de vistas, lo reconoció por su prominente nariz y "porque tiene una ceja más alta que otra". Explicó que llegó a verle la cara porque en un momento dado se le cayó la braga con que ocultaba el rostro. En la primera ocasión que el ladrón entró armado con un gran cuchillo le dijo: "Dame todo el dinero, que te mato". Cuando cuatro días después regresó empuñando el mismo cuchillo fue directo: "Ya sabes a lo que vengo".
J.C.V.C. lo negó todo. Aseguró que nunca estuvo en esa gasolinera, que no tiene coche y que no sabe conducir. Añadió que por sus enfermedades, tiene problemas de drogadicción desde hace muchos años, físicamente está "impedido" para cargar garrafas de gasolina o huir ala carrera. Aseguró que tal vez el ladrón "se parece a mí".
Su versión no ha convencido al magistrado de Penal 3 que le ha condenado por dos delitos de robo con intimidación penados con 4 años y medio cada uno.
En el juicio se descubrió que la furgoneta utilizada para el robo de combustible en la gasolinera era de Érguete, fundación ajena a este hecho ya que el vehículo era usado "por terceras personas". J.R.R., el delincuente detenido por la agresión a un director de un banco de Baiona la usó en laguna ocasión. Sus huellas estaban en la cinta que cubría la matrícula falsa. Él niega su vinculación con los atracos a la gasolinera.