España reúne las condiciones necesarias para liderar este cambio al contar con:

  • Energía renovable competitiva .
  • Capacidades industriales.
  • Materias primas renovables y circulares.

Todo ello sitúa a España en una posición de potencial liderazgo en la transición hacia los combustibles renovables.

Con políticas industriales ambiciosas y estables que promuevan el desarrollo de cadenas de valor locales (materia prima, tecnologías, equipos y componentes), apoyadas en colaboración público-privada, marcos regulatorios previsibles y una visión de largo plazo, España tiene ante sí una oportunidad de oro para liderar, desde la vanguardia y la innovación, la producción de combustibles renovables, claves para la reducción de emisiones de CO2 en la movilidad y la industria. ¿De verdad la vamos a dejar escapar?

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