La escalada del conflicto en Oriente Medio supone una amenaza directa para alrededor de 14 millones de barriles diarios, o el 32% del crudo marítimo mundial, que fluye por el Estrecho de Ormuz. En el caso de los productos petrolíferos, cualquier interrupción del Estrecho de Ormuz afectaría al 16% del comercio mundial de productos, con graves consecuencias para el GLP (gas licuado de petróleo) y la nafta, según BloombergNEF.

Puede leer la noticia completa en EL PERIÓDICO DE LA ENERGÍA